LOS LÍMITES DEL PARAISO
Clica sobre las fotografías y apreciarás mejor la elegancia del mobiliario urbano de Sant Antoni de Calonge
Es curioso el acabado modernista del pasamanos, ideal para que las criaturas tengan la posibilidad de infectarse con la neurotoxina "exotoxina tetanospasmina".
El Camino de Ronda que une Platja d’Aro con Sant Antoni de Calonge, permite recorrer nuestras calas utilizando los antiguos caminos que servían para avistar las incursiones de los antiguos piratas.
Hoy inicio en el Cavall Bernat, símbolo de Platja d’Aro, y con mi "compi" Sebas, el itinerario mañanero que me he propuesto. Con un par de naranjas cruzamos Cala Amigues o Rovira, preciosa, magnética. Sa Cova, refugio de pequeñas barcas de pescadores locales, única.
Pasear con mi perro, solos, sin domingueros a la vista, da a Cala de les Carbasses, la del Pi, la Platja d’en Ros, o la de Belladona (Cala Cuartel), la máxima categoría, y certifican que nuestra costa es un paraíso que no tiene qué envidiar a ninguna otra. El recorrido por el término municipal de Platja d’Aro, no tengo la menor duda que, puedo calificarlo como paseo onírico. Las vistas son espectaculares, bellísimas.
Pero…, las alegrías tienen límites, señores. A veces un final no tan feliz. Mi sueño acaba en la frontera de nuestro término municipal, al final de cala Belladona, cuando observo estupefacto el selecto mobiliario urbano seleccionado para amenizar el recorrido, por el estratega municipal, de turno, de Sant Antoni de Calonge.
La extraordinaria conservación de sus barandillas, es producto de un meticuloso trabajo de mantenimiento del consistorio vecino. El interés, la buena voluntad demostrada por el diseñador del mobiliario urbano, nadie pondrá en duda que es digno de la más cómoda de las mazmorras.
Incluso podréis comprobar, si andáis unos metros más allá, la imposibilidad de seguir el camino por unas obras mal señalizadas que por el aspecto que tienen, da la sensación de que allí han estado y estarán mucho tiempo.
Y yo, vecinos, planteo dos cuestiones para pensar y pasar el rato…
-¿Podría nuestro departament de mediambient contactar con el responsable del municipio vecino, comentarles su ruina paisajística, nuestro descontento, e intentar que adornen el disparate?
-¿Deberíamos señalizar claramente donde acaba nuestro municipio, no fuese que los visitantes piensen o crean que aquel desbarajuste es responsabilidad de nuestro consistorio?
Vosotr@s diréis...

























































